El culebrón de la campaña electoral americana

4 Oct

Portada del montaje de Michelle y Barack por su 20 aniversario de casados

Primero fue la felicitación a su mujer, Michelle, por los veinte años de casados y luego una mención a su abuela, como ejemplo de persona respaldada por el estado del bienestar. Pero Barack Obama no se quedó solo en el primer debate electoral americano al hablar de su familia. El candidato republicano, Mitt Romney, sacó a relucir a sus cinco hijos y a su padre, al comentar que había nacido en México, por lo que él no podía ser contrario a los inmigrantes.

Las alusiones a la familia han pasado de ser una anécdota a un elemento clave en el discurso político americano. El público busca conocer más al candidato desde un punto de vista personal, familiar. Pero sobre todo las campañas electorales en EEUU se han convertido en un espectáculo para la televisión y qué mejor guión que el culebrón familiar.

El mejor ejemplo de que esto es una telenovela me lo dio ayer Barack Obama, con el vídeo que difundió a sus más de 20 millones de seguidores en Twitter. ¿Alguien se imagina a Mariano Rajoy hablando de su primera cita con Elvira? ¿Se imaginan un vídeo de Alfredo P. Rubalcaba dándole besitos a Pilar? Pues pasen y vean el montaje que han preparado los señores Obama para reafirmar su contrato matrimonial.

Las cinco nueras de Ann Romney en un homenaje a su suegra en Tampa.

“Mi suegra es maravillosa cocinando”

Pero si los Obama son capaces de exhibir todo su cariño en campaña, los Romney no se han quedado sentados. Lo más ‘friki’ que he contemplado este año tuvo lugar en el hotel Hyatt Regency de Tampa, durante la convención republicana de agosto. En un homenaje a la mujer de Romney, Ann, salieron al estrado sus cinco nueras, las mujeres de los cinco hijos varones de la pareja que aspira a la Casa Blanca.

El espectáculo, que puede verse en este vídeo, no tiene desperdicio. Allí, una de sus nueras recuerda lo bonito que fue, cuando esperaba su primer niño, que todos los Romney celebraran la Navidad, después de haberse pasado el día cocinando, en una máquina de ‘vending’ del hospital, debido a que ella estaba a punto de dar a luz. “En ese momento me di cuenta de los valores de la familia Romney“, confiesa Jane.

Otra de las nueras asegura que “Ann Romney ha sido como una segunda madre para mi… y una amiga. De ella no sólo he aprendido a cocinar o a decorar una casa, sino también a ser fuerte ante las adversidades y a ser una mujer cariñosa. Sólo espero que cuando pasen unos años mis hijos tengan la misma consideración hacia mi que la que tienen los hijos de Ann hacia su madre”.

Las cinco mujeres, americanas cien por cien, revelan detalles que en España harían sonrojarse a cualquiera y que despertarían la vergüenza ajena de los asistentes. Pero esto es América y es donde Craig, uno de los hijos del candidato republicano, puede aparecer declarando en español que su padre “lleva más de cuarenta años casado con mi mamá. Juntos tienen cinco hijos y dieciocho nietos.  Mi padre ama profundamente a nuestro país”.

“Niño, hoy te toca dar el mitin en Virginia”

Los vicepresidentes tampoco se quedan fuera de estas ‘love stories’. Joe Biden contaba, en un reciente mitin, que “no se conoce una mujer en la saga de los Biden que haya tenido una edad superior a la de cualquier hombre”. La anécdota antecedía un relato familiar que sostenía sus argumentos de campaña.

Los más pequeños ocupan un lugar de oro en las campañas. El candidato a vicepresidente republicano no tiene ningún reparo, como han hecho los Obama con frecuencia, en subir al estrado de los mítines con su mujer y sus tres hijos. Y la verdad es que si las hijas del actual presidente son encantadoras, los niños del vicepresidente republicano no le van a la zaga y se acercan más al americano medio: rubitos y sonrientes, como la pequeña Liza que aparece en la imagen inferior. Una delicia para las cámaras de TV.

Una de las hijas de Paul Ryan, Liza, saluda desde el estrado en un mitin.

Es cierto que la utilización política del entorno familiar responde a una premisa aceptada en los EEUU (al menos hasta que apareció Bill Clinton): Quien no es honrado en su vida privada, es difícil que lo sea en la pública.

Pero por encima de este argumento, la clave es que la campaña norteamericana se ha convertido en un producto que hay que hacer atractivo para las televisiones. Cuanto más elemento emotivo, familiar y romántico, funcionará mejor ante la pequeña pantalla. La afinidad personal, por encima de los planteamientos, determina unas elecciones. Nos guste o no.

@AntonioOlivié desde Washington D.C.

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2 comentarios to “El culebrón de la campaña electoral americana”

  1. Zach octubre 5, 2012 a 7:26 pm #

    Rubalcaba, aprende de Obama y cuéntanos tu vida!

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  1. El culebrón de la campaña electoral americana - octubre 4, 2012

    […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos El culebrón de la campaña electoral americana antibobalizacion.wordpress.com/2012/10/04/el-culebron-de-…  por Maniac hace […]

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